jueves, 26 de julio de 2018

Volamos desde Santander a Valencia con Volotea *Flight Report*

*Buenas a todo/as !! Hoy por fin, tras un año y tres meses, me he decidido a subir el flight report acerca del vuelo que realicé el 1 de Mayo del 2017 desde el aeropuerto Seve Ballesteros a Valencia Manises. La aerolínea que escogí para este trayecto fue Volotea y actualmente esta ruta ya no existe debido a la supresión de la misma por parte de la aerolínea. Espero que lo disfrutéis.


11:15 de la mañana, mi vuelo a Valencia tenía la salida programada para las 11:40, el avión llegó en hora y aparcó en el stand 2, por lo tanto la puerta de embarque que utilizamos en este vuelo fue la 2.
Nustro avión para este viaje fue el característico de la aerolinea, un Boeing 717-200, el cuál procedía desde el aeropuerto Valenciano anteriormente. 
El código de vuelo era VOE3216.
Comenzamos poco a poco a embarcar, para ser sinceros no había mucha gente esperando para ese vuelo, yo diría ese día volamos un 60% no se si llegaría de las plazas totales del avión.


Una vez presentada mi tarjeta de embarque en el mostrador de la puerta 2 procedí a pie hasta mi avión, el cual se encontraba a escasos metros de la puerta. Para este viaje volaremos en el EI-FBM, el Boeing 717 más nuevo de la flota de Volotea. Anteriormente volando para Midwest Airlines, este Boeing 717-2BL tenía 11 años de edad cuando me tocó volar en él. 
El ground que le atendió en el aeropuerto de Santander como podreis apreciar era "Iberia Ground" y embarcamos mediante escaleras ofrecidas por dicho equipo de asistencia en tierra. Las escaleras eran algo antiguas, aún portaban los antiguos colores de Iberia, los cuales estaban completamente corroídos por el sol.


El avión por el exterior estaba bastante limpio, a excepción de las ventanillas que, desgraciadamente, contenían altos niveles de grasa y suciedad a forma de chorretones, lo cual dificultó algo la fotografía desde ellas. 


Aquí tenéis mi tarjeta de embarque, electrónica claro. Para mi es la forma más cómoda y facil de viajar, aunque a veces se eche de menos el cartón de los billetes tradicionales.
Mi asiento para este vuelo iba a ser el 7A, adquirido anteriormente tras haber pagado una tasa por él, pero nada más entrar al avión me esperaba una sorpresa...


Tachán ! Gracias al encantador sobrecargo, me ofreció sentarme en cualquiera de los asientos de la fila 1.  Teniendo en cuenta contraluces y demás, escogí la primera ventanilla de la margen izquierda, esto es, el 1F.
La verdad es que la diferencia entre los primeros asientos y los demás es bastante notable, por no decir completamente diferente. Aunque el diseño del asiento así no varíe, el gran espacio para poder estirar las piernas y maniobrarte es abismal, tienes una libertad increíble durante todo el vuelo.


La configuración de asientos del Boeing 717 son de 3 en la margen izquierda y 2 en la margen derecha.
Este peculiar avión, diseño de la extinta McDonnell Douglas, mantiene muchísimas caracterísitcas de sus hermanos mayores, MD-80, tanto en la configuración de asientos 3-2 como en los estrechos pasillos. La entrada al avión es realmente pequeña, cuesta bastante acceder libremente hasta la cabina de pasajeros, especialmente si llevas una maleta o mochila aparatosa. Gracias a Dios no fue mi caso.


En la fila 1 ese día no viajaba nadie, a excepción de mí jeje. Fue un vuelo de lo más agradable, salimos antes de hora debido al rápido embarque, la temperatura en el interior de la aeronave era fabulosa y el vuelo fue muy suave. 
Esa misma mañana mi gran amigo el sobrecargo me invitó al desayuno, Kinderbueno y un botellín de agua. La verdad es que el servicio y la atención a bordo por parte de la tripulación de cabina fue excelente, me trataron realmente bien e hicieron que durante ese vuelo fuese como un rey 😁.


Despegamos por la pista 29 del aeropuerto de Santander, era una mañana calurosa y bastante despejada. Las vistas fueron realmente increíbles y lo mejor fue que, como ibámos hacia el Mediterráneo, sobrevolamos toda la costa Cantábrica y la ciudad de Santander. Lástima que las ventanillas estuviesen algo sucias. Aún así el resultado fotográfico fue impresionante.


Aquí podéis ver el viraje minutos después de despegar. Se puede apreciar la ciudad de santander al fondo y su aeropuerto, además de la preciosa costa Cántabra.


Aquí estábamos sobrevolando la costa de uno de los pueblos más visitados de Cantabria, Noja. Podemos ver la Playa del Ris y al fondo la de Trangandín y entre ambas dos, las casas que componen Noja.


Más o menos a la altura de Oriñón comenzamos a incorporarnos hacia el interior de la península rumbo a la Comunidad Valenciana.


A mitad del vuelo, aprovechando que mi fila estaba completamente vacía, se me ocurrió hacer esta original fotografía. Los asientos 1A y 1B junto a sus respectivas ventanillas.


Más o menos a la altura de Navarra comenzaban a aparecer nubes, las cuales esa misma tarde, acabaron en la costa Cantábrica, de la que habíamos despegado hacia unos 20 minutos escasos con cielos precticamrente despejados. No dejarse engañar por estas nubes, pues por la costa Valenciana no encontraremos ni una sola !!


Tras casi una hora de vuelo comenzamos a descender hacia nuestro destino. Ese día hacía muchísimo viento de componente suroeste, así que nos tocó la mejor aproximación al aeropuerto de Manises, ahora veréis por qué. La primera razón fue ésta, sobrevolamos cerca del aeropuerto y pude realizarle una fotografía aérea, concretamente la que os muestro arriba.


Comenzamos el ILS a la pista 30, para ello nos introdujimos varios kilómetros en el mediterráneo y una vez listos, comenzamos virar. Ese día había muchísima actividad náutica y fue una proximación preciosa.


Otra de las fotos que pude lograr fue esta, mientras girábamos hacia la pista 30 lo hicimos sobre el punto donde se encontraban un grupo de cargueros y fue una pasada poder apreciarlos desde el aire. Ellos nos estarían viendo desde ahí abajo como virábamos a bordo del Boeing 717 jeje.


Flaps y tren abajo, comenzamos ya la aproximación final a la 30 y con ello las fabulosas vistas a la ciudad de Valencia, pues para aterrizar por dicha pista hay que pasar sobre la ciudad a escasos metros sobre ella. Aquí podéis ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el superpuerto de Valencia de fondo.


A escasos 2 minutos de tomar tierra cada vez pasábamos más cerca sobre los edificios de la ciudad Valenciana y sus respectivas carreteras. Disfrutad de las vistas !


Ya estamos en Valencia !! 
Cómo no antes de desembarcar hice varias fotos a las tarjetas de seguridad de la aeroave, el Boeing 717-200, por una parte y por la otra. Nos estacionamos en el stand 5. Desde esa pasarela no se podía acceder a la parte superior y como no había vemtanas en la zona de equipaje no pude realizar la foto final al EI-FBM.


Una vez desembarcados el panel de llegadas de aquella mañana en el aeropuerto de Valencia. Nuestro vuelo, el VOE3216 procedente de Santander, había llegado 10 minutos antes de la hora programada.


Y este es el precioso letrero que tiene el aeropuerto de Manises en la entrada y salida de su terminal. Muy elegante el estilo de la letra y muy limpio el color metalizádo de las mismas. Eso sí, Valencia me recibió aquel día con 34ºC y un sol de aúpa jajaja, característico de la costa del Mediterráneo.

Espero que os haya gustado este Flight Report !! La experiencia a bordo de Volotea fue de 10, la gente a bordo encantadora, puntuales y muy cómodo el vuelo. Lo único la limpieza de las ventanillas, pero por lo demás una maravilla.

Un abrazo a todo/as !!


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